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¿Qué es la competencia de Orientación a resultados?

La competencia de orientación a resultados se traduce en acciones y actos determinados para que la organización alcance sus objetivos. Además trata de superar los estándares de la empresa en favor de unos resultados, de cara al cliente, incluso mejores.

Cómo detectar quien posee esta competencia

Si estas buscando como detectar esta competencia tanto en tu plantilla actual como en futuras incorporaciones te exponemos los comportamientos más habituales en los individuos con gran capacidad para trabajar bajo objetivos:

  • Se auto-exige constantemente alcanzar un nivel de rendimiento cada vez superior.
  • Trata de promover cambios en el esquema de trabajo por tal de mejorar el proceso y el producto/servicio final.
  • Alenta a todo el personal a realizar el trabajo correctamente llegando incluso a molestarse cuando se pierde tiempo durante el proceso.
  • Entiende perfectamente como debe priorizar sus tareas con tal de alcanzar la excelencia.
  • Siempre tiene un “Sí se puede” en mente frente a los cambios repentinos y problemas.
  • Es persistente en la búsqueda de los objetivos empresariales.

Por último cabe destacar que es frecuente encontrarse ante un individuo que posee esta competencia pero no en un grado elevado. Este es el caso de empleados que pese a realizar un trabajo meticuloso y con una mentalidad positiva, por ejemplo, no ayuda al equipo en la consecución de las metas.

¿Cómo poner en práctica la orientación al logro?

Frecuentemente esta competencia es asociada con los departamentos de calidad. Sin embargo no tiene por que ser sinónimo de calidad. De hecho es posible orientarse a resultados con clientes, en procesos de venta B2B, hacia la excelencia (Ej: Bentley), etc. Como ves existen muchas posibilidades para poner en práctica la orientación hacia resultados. Ahora veamos las claves para que tu empresa alcance sus metas:

  • Define la meta/objetivo. Es importante que lo más claro en cualquier proceso sea el punto final al que se quiere llegar. Es conveniente desarrollarlo para que la empresa tenga en cuenta los detalles de la meta.
  • Realiza el Business Proces Mapping (o mapa de procesos). Es muy importante comprender el orden de las distintas fases y como deben relacionarse entre ellas para el correcto desempeño del proyecto.
  • Establece la duración de los procesos (inversión de recursos). Debes tener en cuenta cuanto tiempo y recursos pueden tomarte las distintas partes para favorecer el trabajo en equipo, la consecución de objetivos y su comprensión.
  • Prioriza tareas. Es necesario que clasifiques cada una de las etapas por su importancia y necesidad. Comprender cuáles son determinantes y cuáles son prioritarios en cada parte del proceso. De esta forma podrás adaptarte mejor a los inconvenientes que se presenten.
  • Definir los indicadores de rendimiento (KPI’s). Es de vital importancia que se determinen los indicadores medibles del proceso. De esta forma al finalizar cada etapa se podrán analizar posibles puntos de mejora.
  • Optimización continua. Todas las conclusiones tomadas gracias a las anteriores claves y, en gran medida, a los KPI’s se deben tener en cuenta para continuar con las fases o para próximos proyectos. De esta forma las decisiones a tomar en un futuro serán más calculadas y precisas.

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